lundi 11 juin 2018

8-9 de junio: en busca del primer fiordo

En nuestra subida hacia el norte, paramos en Helleren, que es un parking al lado de una mina de hierro (con arena que se pega al imán de nuestra linterna). Allí se encuentran dos casitas protegidas por una roca, que según leí se construyeron en el siglo XVII, aunque para nada lo parecen. Además, por lo visto vive alguien allí, o bien la colada que cuelga fuera de una de las casas es de decoración.



Egersund, nada especial, pero una oficina de turismo abierta donde nos informan muy bien.




Llegamos a Lauvvik, donde para seguir en la carretera 13 hay que coger un ferry trasbordador. Menudo negocio tienen, pagamos 30 euros por 10 minutos de travesía. Peor aun es subirse al crucero que recorre el fiordo, que nos saldría más caro que Legolandia. Es probable que no hagamos el crucero mañana. Paramos en un parking en la orilla justo a la salida del ferry en Oanes.



Al día siguiente, primero vimos el Lysefjord en versión tacaña, parando en la carretera 496 para recorrer un trocito del mismo en bici.



Pasamos debajo del puente que va a la carretera 13. Luego volvemos a coger la autocaravana para recorrer la carretera hacia el norte. El paisaje es espectacular. De la carretera 13 hay que desviarse para la 517 y coger un puente para no pagar otro ferry. Notamos que no estamos pagando ningún peaje: los noruegos deben de tener un chip en su coche porque el peaje consiste en unas cámaras. A ver si leen nuestra matrícula y nos mandan la factura a casa.




Una parada en Svandalsfossen, que se ven directamente desde la carretera 520, un poco antes de Sauda. Es un paseo de 15 minutos por unas escaleras.




Paramos en Sauda, una ciudad industrial con una fundición de hierro, que tiene además de unos columpios maravillosos una piscina de agua caliente, por desgracia cerrada los domingos.


Para dormir, paramos al lado de unas antiguas minas de cinc (Sinkfruvenen Allmannajuvet) con edificios misteriosos, al final parece que se trata de un café y una tienda para recordar la minería de cinc del siglo XIX en este sitio.


jeudi 7 juin 2018

6-7 de junio: siguiendo la costa hacia los fiordos

Seguimos bajando por la costa meridional y paramos en Risør, según la guía un pueblo muy turístico de la costa, pero sin embargo estamos casi solos.





El aparcamiento de autocaravanas en Tjenngata es gratis si se aparca fuera de la zona de autocaravanas (con enchufes para la luz y un sitio con alcantarilla que no está claro si es un sitio de vaciado o no). Según me contó un señor, hace 50 años la plaza estaba cubierta de agua y en invierno los niños iban a patinar. Ahora es un parque dedicado a los caídos de la segunda guerra mundial.
Fuimos en bici por el pueblo y subimos andando hasta la roca Risørflekken, una roca blanca que antaño servía de orientación a los marineros.


Más vistas desde la roca.


Más abajo de la costa está Lillesand, igualmente bonito y en el mismo estilo, donde pasamos un rato en el aparcamiento de autocaravanas que hay en el puerto, pero decidimos irnos por el precio astronómico de una noche allí (275 coronas con luz).


Dormimos en un área de descanso de la E39 cerca del pueblo de Holmen (en sentido contrario). Las vistas son bonitas.

Al día siguiente, seguimos un rato hasta Lyngdal. El pueblo no es nada especial, más bien feo, pero tiene una piscina con tobogán de agua, jacuzzi y sauna para los papás. Pasamos aquí la mayor parte del día. Detalle curioso, está en frente de dos plataformas petrolíferas, que empezamos a ver ahora en esta zona.



Por la tarde paseamos por Flekkefjord.



Un poco más de lo mismo. Desde allí, empezamos la ruta que sube a los fiordos por la carretera de la costa (44), más bonita que la autopista E39. Nos paramos en una de las numerosas áreas de picnic al lado de un laguito.

mardi 5 juin 2018

5 de junio: la travesía

Tenemos que ir a Hirtshals, en la punta norte de Dinamarca, para coger el ferry que nos llevará a Noruega. Hay que estar una hora antes o más, y esperamos con paciencia en la cola infinita de autocaravanas y camiones.



En cuatro horas, ya vemos las costas de Noruega. Nos despedimos de los campos de trigo de Dinamarca y saludamos a las costas rocosas y a las montañas de Noruega.


Hecho es que es parece mucho a Suiza. Otro país rico con montañas. Después de bajar del barco, vamos a dar un paseo por Stavern, un pueblo al lado de Larvik. En el paseo de la orilla pasamos por edificios militares del siglo XVIII y homenajes a los caídos de la segunda guerra mundial.





Pretendemos seguir toda la costa del sur de Noruega.

Dormimos al lado de la carretera 363 justo antes de Kragerø, en tierra, sin nada. 

lundi 4 juin 2018

4 de junio: Legoland, Legoland, Legoland

¡Ya llegamos a Legoland! Vemos que desde la última vez que estuvimos hace 7 años han añadido un hotel, una casa Lego para jugar, un parque acuático, otro parque de atracciones... Ninguna de esas cosas nos da tiempo verlas, me quedo con ganas de ver todo (y dejarme un riñón en ello).

Copenhagen

Castillo de Neuschwanstein


Ribe


Mosela, Alemania


Plataforma petrolífera


En contra de lo que pensábamos, el parque estaba lleno y tuvimos que fastidiarnos y esperar algunas colas para las atracciones. Subimos a montañas rusas, pasamos por recorridos ninja con láser verde, y disparamos a múltiples malos con nuestras manos.

Más relajados estuvimos en el acuario.




Espacio Lego Ninja


Espacio Star Wars





Dormimos en un área de la autopista E39 hacia Hirtshals (Hirtshalsmotovejen 77, Trafikplass Øst). Hay para llenar y vaciar.

3 de junio: Ribe

Para empezar, visitamos Ribe, la ciudad más antigua de Dinamarca.





Nos subimos a la torre de la iglesia (248 peldaños).


Al día siguiente, tenemos entradas pagadas para Legoland en Billund que ya no está muy lejos, así que descansamos en un parque de molinos (Frederikshåb Møllepark). Al parecer el parque pertenece a un  señor que trajo molinos de varios países a su finca.



Dormimos en un camino de tierra dentro de una reserva natural (Svampeskoven, Rygbjergvej, Randbøldal). El paisaje es particular, con pantanos rodeados de arena como en la playa.





dimanche 3 juin 2018

2 de junio: hasta Flensburg

Nos depertamos muy pronto muy pronto para ir al aeropuerto y coger nuestro vuelo hasta Hamburgo, prolongado por la huelga de los controladores aéreos franceses.

Y estrenamos nuestra autocaravana nueva.



Emprendemos nuestro viaje hacia el norte. Nos quedan muchos kilómetros hasta llegar a Noruega. Primera parada, Flensburg, última ciudad alemana antes de la frontera con Dinamarca.



Hay un paseo marítimo largo con barcos y yates históricos.


Cruzamos la frontera por la tarde, y dormimos cerca de Ribe, en Dinamarca.  Llegando desde Ribe, nos encontramos con un puente prohibido para vehículos de más de dos toneladas así que no cruzamos hacia el aparcamiento de autocaravanas. En el lado nuestro también había sitio para aparcar. Cruzando el puente, hay un baño público limpio abierto de 6 a 22h.


Estábamos ya cansados, pero hubo tiempo para unas fotos.


El sitio se encuentra al oeste de Ribe al lado del restaurante Kammerslusen.

18-19 de junio: Trondheim

Preciosa Trondheim, con menos turistas que Bergen e igual de bonita. Buscamos algo para comer en el puerto, pero ademá...